Uno, Dos y Tres. Abro los ojos y me encuentro con lo de siempre. El mundo da vueltas. Tal vez las esté dando yo. Lo que sí puedo afirmar con toda seguridad es como esta abrumadora monotonía nocturna de lobos insatisfechos me golpea con increíble destreza. Ni siquiera lo vi venir. Mas una vez más [...]